La Navidad, tiempo de intimidad

La Navidad, tiempo de intimidad

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint

La navidad está envuelta del Poder de Dios. La navidad es maravillosa pues nos habla de un Dios maravilloso. No deja de ser un tiempo de guerra espiritual. Quisiéramos que fuese todo tan bonito como las luces, los dulces, los regalos con los que hemos llenado estas fechas. Por ello volver al origen de todo nos ayuda a estar alineados con lo que realmente es.

Actualmente estamos en Nicaragua, con los abuelos de mis hijos. Mi suegro vive aquí hace años. En mis meditaciones en este vacasterio (así le llamamos en mi familia a la combinación entre vacaciones y ministerio) he sacado nuevas enseñanzas o luces. Te las comparto aquí.

1. Dios usa a un hombre y una mujer que confían en Su Presencia:

Una mujer que confía plenamente en la Palabra de Dios. Confiaba más en la Palabra de Dios que lo que conocía de la naturaleza. Cree en la posibilidad de lo naturalmente imposible. (Si quieres lee de nuevo Lc 1, 26-38) Ella realmente cree en la verdad de que para Dios no hay absolutamente nada imposible. Ella lo vio en su mente antes de sentirlo en su vientre. Jesús fue real en su corazón de carne antes que encarnarse en sus entrañas.

Un hombre que confía en sus sueños. Cuando el hombre deja de soñar la casa se convierte en una pesadilla. La casa deja de ser un hogar. José confiaba más en sus sueños que en su alrededor. Más bien dejaba que la realidad fuese rodeada o envuelta por sus sueños. José soñó con el Nombre de Jesús. José vio el Poder de Su Nombre en sus sueños. Despertó a la realidad con Su Nombre en la mente y en el corazón. El sueño es el antídoto al miedo, escuchó las palabras “No tengas miedo” y creyó en ellas. Soñó con tomar a María como esposa y no le hizo caso a las opiniones o creencias de la época. Superior a todo era el soñar con Dios.

Sólo en la intimidad con Dios una mujer puede recibir Palabras que superan su naturaleza. Así también sólo un hombre que descansa en la intimidad con Dios puede encontrar la solución a cualquier problema. José recibió instrucciones de como escapar y a dónde ir con su familia mientras descansaba. Sólo una persona que confía puede descansar y mientras descansa confiado puede recibir instrucciones del cielo para salir de en medio de problemas. José se convirtió en un hombre que siempre realiza lo que sueña.

Tu y yo podemos ser el José cuyos sueños afecten a toda nuestra familia. O puedes ser la María creyente en la Palabra que produce vida aunque no ocurra como la naturaleza nuestra lo quiera.

2. Dios confía tanto en la familia/matrimonio que se encarna en un hogar.

En Belén no tenían casa pero si eran un hogar. Se tenían el uno a al otro. En medio del amor no hace falta más. Abundancia no es tener mucho de todo lo que nos encaprichemos. Abundancia es necesitar poco. La intimidad es la cuna de lo nuevo. Todo lo nuevo nace de la intimidad.

La Navidad es la época de recuperar la intimidad. Mucho debieron hablar María y José, camino a Belén, muchas miradas de complicidad mientras estaban solos en el pesebre con el niño. La intimidad es más que las relaciones sexuales. En inglés intimidad se dice intimacy, es casi como decir in-to-me-see, lo que sería en español, entre en mi y mira. Dejarse ver. Hoy vivimos en un mundo de estructuras, pero muchas de esas estructuras están vacías. Muchas casas sin amor. Muchas empresas sin emprendedores. Muchas reuniones sin Presencia de Dios. Dios se confía a dos personas que se aman. Dios-amor confía en el amor. María contaba a su esposo lo que guardaba en su corazón, José relataba sus sueños.

Muchas personas pueden estar leyendo esto y pensar que están fuera, pues no tienen un matrimonio ideal o están solteros. Pero hay distintos niveles de intimidad, si no es en el matrimonio o en la familia busca en la Iglesia, Comunidad de comunidades. Si no quieres o sientes que no puedes buscar y más bien quieres ser encontrado o encontrada, déjate encontrar por Dios y disfruta de su amor. En el fondo la Intimidad que realmente produce vida y sueños es la Intimidad con Dios. A muchas relaciones íntimas les falta esta Intimidad mayúscula.

El Amor se hizo carne en una atmósfera de amor intimo. Un niñito necesitado de cuidado y amor salvador en su etapa de indefenso para luego crecer y defendernos del mal y salvarnos con Su Poder. El Amor cuida y es canal del Poder del Señor.

3. El Enfoque de la Navidad lo es todo.

María y José fueron rechazados por los parientes y amigos de Belén. Pero María y José mantuvieron el enfoque en Jesús y no en las heridas que recibieron. Si ellos se hubiesen quedado en el dolor causado por los habitantes de Belén. Belén y el pesebre hubiesen sido un ambiente de llanto y herida. En vez de un ambiente de paz y gozo. Lo que ellos no recibieron de Belén lo recibieron de los sabios de oriente. Vienen regalos inesperados pero sustanciosos y sanadores.

Ellos no transmitieron a Jesús el dolor de Belén. Ellos no transmitieron a la historia el dolor del rechazo. Es algo que suponemos y leemos entre líneas. Pero no es lo primordial de la historia. Lo central es Jesús. Lo mismo con nosotros. Si en navidad nos mantenemos enombligados (palabra que creo me inventé, significa estar enfocados en nuestro ombligo). Si nos mantenemos mirando mis carencias, lo que no tengo, lo que creí me darían y no me dieron, me faltó, etc…y no levantamos la mirada del ombligo y miramos a Jesús, la navidad deja de ser navidad.

La navidad, María y José, son el vivo ejemplo que que contar con el favor de Dios y ser guiados por el Espíritu Santo, no significa que todo va a ser rosadito y bonito. Como decía al inicio de este escrito esta época es una época de guerra espiritual y en la guerra quien pierde el enfoque pierde la vida. La vida en la guerra está en Jesús. No en el ombligo. Levantar la mirada es adorarle. Muchas cosas duelen por años sin curación porque no se han dejado en el altar de la adoración para que el fuego de Dios caiga y lo consuma. Las heridas de la Navidad son sanadas con los balbuceos del bebito. A los bebitos no se les entiende lo que balbucean pero si les miramos con atención entenderemos todo. Es tiempo de mirar a Jesús. Nacerá una nueva luz que ahogará toda herida oscura.

Espero tengas feliz Navidad enfocándote en Jesús. Soñando en Su Presencia y creciendo en intimidad.

Comparte este escrito con quien quieras. Deja tu comentario aquí abajo.

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint
Dios lo eligió entre burros

Dios lo eligió entre burros

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint

 ¿Sabias que eres un rey o una reina? Ser rey y no tener un reino es como ser vaquero y no tener caballo.
O es como ser un jugador de futbol que siempre se la pasa en la banca, nunca juega. Sólo mira y opina sobre los demás jugadores. 

También un rey que no enfrenta sus batallas al final pierde la guerra. Una guerra tiene varias batallas dentro, la suma de las conquistas de distintas batallas resultan en la victoria final.

En el Antiguo Testamento encontramos la historia del rey Saúl. Se nos cuenta como fue ungido para ser rey, salió de su casa a buscar unos burros que se habían perdido y encontró un reino que nunca había buscado. Dios lo eligió entre burros. Fue el primer rey de Israel, ganó varias batallas pero en el camino de su reinado perdió la escucha al Señor y perdió la unción que Dios le dio inicialmente. ¿Alguna vez haz sentido que perdiste la unción o bandición que en un momento Dios te dio? ¿Qué haz hecho al respecto? (Escribe tu comentario más abajo).

En el Nuevo Testamento se nos habla de los reyes de oriente que guiados por una estrella se acercaron a un Rey Superior para rendirle sus reinos. Estos aparentemente andaban buscando ‘un nivel superior de reinado’ es como si ya estaban aburridos de reinar en sus reinos, dejaron sus reinos y salieron a la búsqueda de un reino superior, buscaban el Reino de Dios.

Lo curioso es que ellos salieron buscando pero en realidad eran los buscados. Dios fue quien envió la estrella para buscarlos. Para sacarlos de ‘su comodidad’ para sacarlos de su reinito y hacerlos verdaderos profetas, sacerdotes y reyes.
¿Es tu vida cristiana aburrida o monótona? ¿Necesitas un nuevo reto de fe? (deja tu comentario más abajo)

Jesús es el buscador de reyes perdidos, buscador de reyes sin reino, es El el buscador de los reyes que se han aburrido en sus zonas de comodidad. Todos nosotros por el bautismo estamos llamados a reinar con Él. Pero para entrar a este Reino de Dios debemos dejarnos encontrar por Él. Dejarse encontrar quiere decir dejar ‘los burros’. En ocasiones tenemos la mirada puesta en ‘burros’ mientras Él nos ofrece Su Reino.

Reinar con Él en el Reino de Dios significa colaborar. Co-laborar es laborar con Él. No es laborar sin Él, sino todo lo contrario. Cuando laboramos con Él o en Él se nota Su unción, Su Poder. La Presencia del Rey es notable a través de los que reinan bajo Su Reino. ¿Cuándo fue la última vez que oraste en Su Nombre por un enfermo? Eso es colaborar con Él.

Al rededor nuestro hay muchas batallas, muchas conquistas pero si no dejamos que ‘la estrella’ nos guíe hacia Él seguiremos aburridos. Muchos reyes bautizados jamás usan sus espadas, el miedo y no la fe les domina, prefieren seguir cómodos en su aburrimiento que arriesgarse a salir de allí.

La palabra reino significa dominio, Dios quiere que Su dominio cubra nuestros pequeños ‘dominios’. Es decir Su Reino en nuestros reinos, en nuestra casa, trabajo, relaciones, estudios, sueños, etc…sin esto estamos perdidos, sin estrella, sin reino, sin Rey.

Señor llámanos a salir de dónde he estado. Llámame a ti. Encuentrame donde estoy y llévame a donde estás. Ayúdame a usar la espada de tu Palabra. No la quiero dejar guardada quiero reinar contigo y ver el fruto de tu Amor a través mío. Amén.

 

Si pinchas uno de estos iconitos puedes compartir este post y además puedes dejar tu comentario más abajo

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint
Navidad Profeta

Navidad Profeta

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint

¿Recuerdas la estrella que sirvió de guía para los sabios de oriente?

Lo que realmente se cree que ocurrió es que estos reyes y sus caravanas venían de distintos lugares, es decir cada rey con su séquito real y sirvientes salió desde su respectivo reino. No tuvieron un punto en común para salir. Se fueron encontrando en el camino a Belén.

No se nos dice cuantos reyes eran. Se mal cree que fueron 3 por la cantidad de regalos que nos dice la biblia: oro, incienso y mirra. Lo que sí es muy posible es que ellos se fueron acercando y descubriendo mientras avanzaban desde el oriente hacia donde les llevaba la estrella. Mientras caminaban formaron una Comunidad de Reyes.

Creo, al igual que otras personas, que Dios está creando algo único en nuestros días y que está formando un nuevo estilo de comunidad. Una comunidad de reyes que están siguiendo una misma visión que Dios les da y buscando ser obedientes a la misma. Siguen una visión del cielo pero que se alinea con la tierra, es decir. Ven la estrella a lo alto pero sus pasos afectan la historia. Sus pasos ayudan el mover de Dios aquí en la tierra.

Este mover de Dios está pequeño. Es un bebé que tiene que ser cuidado y alimentado. Nace dentro de parámetros establecidos pero no se fortalece de lo ya hecho. Lo hecho, hecho está. Algo nuevo está surgiendo. Este bebé no dejará dormir a algunos. Este bebé trae esperanza a otros.

Estos reyes o comunidad de reyes no son los únicos llamados al rededor de este bebito. También fueron llamados sobrenaturalmente los pastores. Pastores con el corazón de Dios. Pastores que conocen la localidad. Pastores con corazón en Dios y reyes con visión del cielo llevarán crecimiento a este ‘pequeño’ bebé del mover de Dios.

Jóvenes y ancianos se alegrarán. Pastores y reyes se unirán. Ángeles provocarán ‘De repentes’.

‘De repente apareció un Ángel junto a una multitud del ejercito celestial alabando a Dios, decían: Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad’.

Esperemos que ángeles provoquen ‘De repentes’.

Esperemos que ángeles conecten a pastores con reyes.

Esperemos el mover de Dios.

¿Qué opinas tu?

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint
La oveja perdida: Una historia de navidad (P1)

La oveja perdida: Una historia de navidad (P1)

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint

(1era parte)

Esta historia ocurrió hace muchos años, pero parece que fue ayer. Lanita, una ovejita inquieta pero graciosa pastaba con sus demás hermans ovejas. En realidad, no tenía nada de especial. Era pequeña en comparación con otras, su patitas no eran muy ágiles, aunque le gustaba correr. El pastor estaba dormido cuando Lanita decidió salir a curiosiar.

Las demás le decían que no se fuera y ella no escuchó. Olvidó todo lo que el pastor le había dicho y sin pensar mucho se fue. Caminó hacia la izquierda, por un camino nunca recorrido por ella y además no conocía a ninguna oveja que le haya contado de ese lugar.

De repente se comenzó a poner de noche y se dio cuenta que no conocía aquel sitio en el cual se encontraba. Ahora estaba en medio de un bosque desconocido y recordó que ella no debió haber salido sola y menos sin la compañía de su pastor.

Escuchó un ruido y se asustó. Generalmente ante los ruidos desconocidos el pastor se ponía de pie y la defendía. PERO ahora, sola en el bosque oscuro, no sabía que hacer. Ahora sufría el precio de no escuchar al pastor y a sus amigos.
Le hacía falta su papá y su mamá.

Del otro lado de la historia…el pastor comenzó a contar sus ovejas, se sabía los nombres de todas: Patitas largas, rizitos, ojos grandes, peludita, etc. y notó que le faltaba una. Lanita no estaba. Se comenzó a poner nervioso. Cerca estaban otros pastores con sus ovejas. Era una noche fría y sin signos de nada nuevo. Dejó sus ovejas con un amigo pastor y salió como un loco a buscar a Lanita. Los pastores recuerdan que sin luz sería una noche muy oscura y encienden una fogata para alumbrarse y calentarse.

De repente…una brisa cálida inicia soplar y se enciende desde el cielo una luz sin igual…los pastores miran la fogata y notan que su luz es pequeña en comparación de la que viene del cielo. Al mirar hacia arriba ven una multitud de ángeles que se organizan rápidamente al rededor de los pastores. Las ovejas también. Los ángeles omienzan a cantar. Nunca se había escuchado una canción tan preciosa, decía: Paz, Paz, Paz, ha nacido el Salvador, su mirada es fiel. Su Poder derramará y ustedes lo podrán ver.

Los pastores no sabían que quería decir aquello, siendo ellos los más pequeños. Recibían un concierto del cielo. Anunciando aquello. Un niño con fama de Rey había nacido y ellos estaban invitados a verlo.

Continuará…

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint
Mucha gente en la navidad se siente sola

Mucha gente en la navidad se siente sola

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint

El relato bíblico de la navidad es muy diferente a las representaciones actuales. El Rey nace en una cueva oscura y maloliente. Los pesebres de aquella época eran cuevas, no tan bonitas como las casitas-pesebre que ponemos en las casas y tiendas.

Para mi navidad es la época de los olvidados. Dios se hace presente ante aquel que no tiene a nadie y nos mueve a hacer lo mismo.

Belén era un pueblo olvidado. Los pastores eran personas sin importancia, también olvidados por la sociedad. La profecía del nacimiento del Rey en Belén también era inesperada y olvidada. La gente aparentemente olvidó lo difícil y riesgoso que era parir en esa época y cerraron sus puertas a una pareja en espera.

Los fuertes de la época no fueron testigos del nacimiento de Jesús. Herodes no sabía nada de lo que comentaban los reyes del oriente. Irónicamente sabían más los de fuera que los de adentro. Los escribas/teólogos de la época sí sabían pero no movieron ni un dedo para acercarse al Rey Jesús que nacía. ¿No pasará hoy igual?

¿Quiénes fueron invitados por Dios a ver al niño Rey? Los pastores olvidados. Hay que entender que cualquier acontecimiento en los pueblos, los últimos en enterarse eran los pastores. Pues estaban siempre en las afueras, entre ovejas y nunca sabían las últimas noticias. Eran los olvidados de la sociedad. PERO no para Dios, Dios les envió ángeles a cantarles y anunciarles el nacimiento del Rey. Ellos sí fueron.

Navidad parte en dos grupos a los creyentes: Unos saben lo que hay que hacer como los escribas en el palacio de Herodes, pero no lo hacen…otros no saben nada y Dios les invita ‘de noche’, una invitación de último minuto a los pastorcitos y ellos sí se mueven.

La Navidad tiene este doble mensaje:

1. Dios no te olvida:
Aunque familiares se olviden de ti. Aunque amigos te abandonen. Aunque sientas que a nadie le importas…Dios no se olvida de ti. Jesús nació en el olvido para sanar a los olvidados. Dios no te olvida porque te ama. Abre tu corazón a El, aunque esté herido, para que Su Amor haga de tu cueva una cuna de bendiciones. Dios no olvida sus promesas. Dios no olvida a sus pequeños. Dios no olvida a quien se confía a El.

2. Muévete y Dios se moverá:
Algunos sabemos mucho de Dios, pero no hacemos lo que Dios dice. Tenemos una esperanza inactiva. Lo mejor es esperar la intervención de Dios mientras hacemos lo que el nos manda. Salir del ‘Palacio’ para ir a ‘Belén’ no es necesariamente un mensaje para los ricos, sino para los que ya sabemos de Dios pero hemos olvidado dejarle actuar a través nuestro. Debemos salir de ‘Palacio’ y entrar a ‘las cuevas de Belén’. Si en esta navidad no te mueves, no esperes naaaaada. ¡Muévete y Dios actuará!

¿Cuál es tu opinión? Deja tu comentario…  ¿Habías pensado en la navidad desde esta perspectiva?

FacebookTwitterGoogle GmailEmailPrint